Los vinos caseros no se limitan a la uva. La fruta del arándano y las delicadas flores de lavanda también forman una combinación ideal. Para conseguir un manojo de lavanda ya no hay que viajar a Francia: esta planta de color y aroma maravillosos adorna cada vez más los jardines polacos. Para los arándanos, por supuesto, lo mejor es ir al bosque más cercano o al mercadillo de la zona. Así que no lo dejemos para más tarde, porque los arándanos frescos no esperarán eternamente. ¡Manos a la obra, amantes de los deliciosos vinos caseros!
Receta de vino casero de lavanda y arándanos
Preparación:
Lava bien la fruta, tritúrala suavemente y colócala en una damajuana de fermentación. Escalda las pasas con agua caliente y, al cabo de unos minutos, añádelas a la damajuana. Infusiona la lavanda en 200 ml de agua, deja que se enfríe y, a continuación, vierte también la infusión en la damajuana. Completa el volumen con agua y jarabe de azúcar. Añade la levadura y el nutriente, así como el regulador de acidez (una mezcla de ácido tartárico, málico y cítrico). Deja fermentar durante 10 días; después, prensa la pulpa y continúa la fermentación. Este es también el momento de ajustar el sabor (acidificar o endulzar). ¡Cuando el vino esté clarificado, puedes empezar la degustación!
Vinicultura