El diente de león es una de las hierbas más reconocibles del mundo. Ya en la antigüedad se le atribuían muchas propiedades medicinales, principalmente antibacterianas, antivirales, antiinflamatorias, aperitivas, diuréticas y laxantes, e incluso antitumorales. El vino a base de diente de león tiene propiedades medicinales. Tiene efecto colerético y ligeramente diurético, apoya al organismo en enfermedades de la vesícula biliar, la gota, también está indicado en enfermedades de los riñones y de la vejiga urinaria, e incluso en la diabetes. El vino de diente de león ayuda en muchas dolencias, por lo que merece la pena surtir tu bar con esta valiosa bebida. Si quieres saber cómo elaborar paso a paso tu vino casero de diente de león, ¡te invitamos a consultar nuestra receta!
Recuerda, ¡la primavera es la única época para preparar un vino de diente de león sabroso y valioso! Así que no lo retrases y no olvides llevarte una bolsita en tu paseo para recolectar esta valiosa materia prima enológica.
Receta de vino casero de diente de león
Preparación:
Lava bien todo el equipo de vinificación y enjuágalo con Pirosiarczyn o Oxi Turbo.
Corta las flores amarillas de diente de león separándolas de los tallos. Realiza una infusión solo con los pétalos en 3 litros de agua. Añade el zumo de naranja y, cuando la infusión se enfríe, pásalo todo a la damajuana, añade el zumo de piña, así como Kwasomix, regulador de acidez. Paralelamente, prepara un jarabe de azúcar (a 2 kg de azúcar añade 3 litros de agua caliente). Enfría el jarabe y añádelo al recipiente de fermentación junto con el nutriente y la levadura.* A continuación, completa con agua hasta 10 litros.
A los 10 días, cuela las flores; si es necesario, corrige el sabor del vino añadiendo una pequeña cantidad de azúcar y regulador de acidez, según tus preferencias. Deja el líquido para una segunda fermentación. Transcurridas 4 semanas, trasiega el vino separándolo de las lías y déjalo continuar la fermentación durante unos 6 meses. En caso de dificultades con la clarificación, utiliza el agente Klarowin.
El vino tiene un bonito color amarillo, huele a miel y limón y sabe de maravilla. >
* En el caso de levaduras en suspensión, se recomienda su propagación previa. Este procedimiento se denomina preparación de un inóculo de levadura, en otras palabras, un pie de levadura. Este proceso dura aprox. 2 días y consiste en multiplicar la levadura en las mejores condiciones posibles. En un tarro o botella, vierte 200 ml de agua hervida y enfriada, o de zumo pasteurizado. Añade una pizca de nutriente para vino y la levadura. Recuerda mezclar el contenido del sobre antes de abrirlo. Añade una cucharadita de azúcar, mezcla bien y protege el recipiente con un tapón de gasa. La temperatura de propagación debe situarse entre 22-28°C. El enturbiamiento de la solución o la aparición de un sedimento gris en el fondo del recipiente indica que la levadura se ha multiplicado y está lista para inocular el mosto.
Vinicultura