Las cerezas, como una de las materias primas más utilizadas para la elaboración de bebidas caseras, permiten obtener vinos excelentes, delicados y dulces. No obstante, estas frutas no tienen por qué constituir toda la base del vino; combinan a la perfección, entre otras, con la grosella espinosa. Así que, si valoras los sabores poco comunes y buscas una receta interesante, aprovecha nuestra receta de vino de cereza y grosella espinosa.
Receta de vino casero de cerezas y grosellas espinosas
Preparación:
Lava bien todas las frutas, deshuesa las cerezas y tritúralas junto con las grosellas espinosas. Cubre con 2 L de agua tibia, añade pectoenzima y deja en un recipiente de fermentación cerrado durante 24 horas. Transcurrido ese tiempo, extrae el jugo y desecha la pulpa. Al mosto obtenido añade el resto del agua, las levaduras y la cantidad adecuada de nutrientes. Divide la cantidad de azúcar en 3 dosis y añádelas respectivamente: el primer día de fermentación, entre los días 3 y 4, y entre los días 7 y 10 de fermentación. Deja fermentar durante 4-5 meses y, a continuación, deja madurar durante otros 4 meses.
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