Si no sois amantes del caldo, pero buscáis una sopa reconfortante que vaya bien en época de resfriados, la aromática sopa de jengibre será la elección ideal. Sabrosa, intensa y fácil de preparar, gustará especialmente a los amantes de la cocina asiática, aunque debería probarla todo el mundo. ¡Incluso el miembro más joven de la familia! Esta sopa os encantará especialmente en los días de invierno, después de un largo paseo o de jugar en la nieve.
Receta de una sopa de jengibre reconfortante
Preparación:
Pela las zanahorias, el apionabo, el puerro, las patatas y el jengibre y córtalos en trozos pequeños. Sazona con pimentón dulce, cúrcuma, una pizca de chile, y con sal y pimienta. Añade los ingredientes sazonados al caldo o al agua y cuece hasta que se ablanden. Mientras tanto, reparte la mantequilla por la sartén y sofríe en ella la cebolla previamente cortada en cubitos. Espolvoréala ligeramente con azúcar para que se caramelice un poco, sin que llegue a quemarse. A continuación, añádela a la sopa que está hirviendo. Pica el perejil y añádelo al final de la cocción, justo antes de triturar. Cuando las verduras estén tiernas, tritura todo hasta obtener una crema fina, añadiendo la nata. Prueba y, si es necesario, ajusta de sal y especias al gusto. Puedes servir la crema con picatostes y una cucharada de nata. Sabe mejor bien caliente.
¡Buen provecho! ...¡porque lo casero es mejor!
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