¿Quieres añadir a tu otoño un toque de frescura y calidez? ¡La sidra casera es una elección excelente! Su sabor intenso y su delicado burbujeo combinan a la perfección con las tardes frías. Y si buscas algo más fuerte que la sidra clásica, tenemos para ti la receta de su versión más potente.
La graduación alcohólica de este tipo de sidra alcanza el 9-10% en volumen. Esta bebida es muy buena, aunque por definición no encaja del todo en el nombre «sidra», y tampoco se la puede llamar propiamente vino. El mosto para elaborar una sidra más fuerte (strong) debe enriquecerse con la adición de azúcar en una cantidad de 1 kg/10 l. Para la fermentación se recomienda utilizar levaduras Ciderini Dry & Strong.
Receta de sidra fuerte
Preparación
Lavar bien las manzanas (con piel), trocearlas en piezas de unos 1 cm de diámetro y cubrirlas con 1–1,5 litros de agua hirviendo. Una vez enfriado, añadir Pektoenzym, mezclar bien y dejar reposar durante 24 horas tapado, mezclando ocasionalmente. Transcurrido este tiempo, prensar el zumo, añadir el jarabe de azúcar (1,2 kg de azúcar + 1 l de agua), el nutriente y la levadura. Fermentar todo durante unas 2 semanas a una temperatura de 18–24 ºC. Tras terminar la fermentación tumultuosa, trasvasar la sidra para separarla del sedimento y dejarla completar la fermentación a unos 15 ºC. Pasadas otras 2 semanas, volver a trasvasar la sidra para separarla del sedimento, embotellar y almacenar en una bodega fresca. Tras una semana de reposo, esta saludable bebida está lista para degustar.
Vinicultura