El pescado es una excelente fuente de grasas saludables y de proteínas de alta biodisponibilidad, y bien preparado se convierte en deliciosos platos para cualquier momento del día.
El fletán se considera uno de los pescados más sabrosos. No es, por desgracia, un pescado barato, pero sin duda será un gasto que merece la pena, especialmente cuando utilices la receta que hemos elegido para ti. Un fletán ahumado que se deshace en la boca es un verdadero paraíso para el paladar. ¡Es simplemente algo que hay que probar!
Preparación:
Frota bien las rodajas de fletán por todos los lados con una cucharadita de sal y espolvoréalas ligeramente con pimienta. Déjalas en el frigorífico (preferiblemente en un recipiente cerrado) durante la noche (aprox. 7–9 h). A continuación, saca el pescado y colócalo en un gancho de manera que quede bien sujeto. Para ello, utiliza ganchos adecuados y cuelga el pescado para que se seque (al tacto debe estar completamente seco, como papel). Para el secado se puede utilizar un ahumador (sin humo) o un deshidratador de setas. Cuando el pescado esté totalmente seco, comienza el ahumado a 30–40°C durante 2 h y, a continuación, aumenta la temperatura a 55–60°C durante otra media hora.
Para el ahumado se recomienda utilizar la mezcla de astillas de aliso/haya.
Vinicultura