Este paté surgió completamente de forma espontánea – antes preparábamos dos platos por separado: un estofado de hígado de pavo y fiambre de cerdo. Sin embargo, nos sobró un poco de relleno de ambas recetas, así que decidimos unirlos en uno solo. ¿El resultado? Un paté excepcionalmente aromático y delicado, que deleita por su sabor y demuestra que en la cocina no tiene por qué desperdiciarse nada. ¡Es un verdadero ejemplo de cocina con espíritu de residuo cero!
Etapa 1 – Estofado de hígado de pavo
- Cubre el hígado con leche y deja en remojo durante 30 minutos.
- Lava, pela y corta la pera en cubos.
- Escurre el hígado de la leche.
- En un bol, mezcla la carne picada, el hígado, la pera picada y el tomillo fresco.
- Sazona con sal y pimienta y mezcla bien.
Etapa 2 – Fiambre de cerdo
- Pica finamente la cebolla, el apio, las setas y el ajo.
- Calienta un poco de aceite en una sartén y sofríe las verduras hasta que se ablanden y liberen su aroma.
- En un bol, mezcla la carne de cerdo con las verduras salteadas.
- Añade panko, el perejil picado y el huevo.
- Sazona con sal y pimienta y mezcla la masa a fondo.
Etapa 3 – Combinación de rellenos y sazonado
Una vez preparados ambos rellenos, combínalos en un bol y pruébalos. Si consideras que el sabor necesita realce – sazona a tu gusto. Funcionan muy bien: nuez moscada, pimentón dulce o picante, mejorana o tomillo. Pasa la mezcla al cocedor de jamón y cierra el dispositivo. Cocina hasta que el termómetro indique la temperatura adecuada. Deja enfriar, desmolda, corta en lonchas y sirve.
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