El secreto de un lomo de cerdo ahumado perfecto reside en la sencillez y la fuerza de la naturaleza. Esta receta clásica garantiza siempre un resultado que encanta: la carne queda extraordinariamente tierna y su aroma se enriquece con una dulzura natural. Las hierbas aportan un matiz sutil pero característico. Conviene añadir que el enebro, presente a menudo en recetas antiguas, desempeñaba antaño un papel clave como conservante natural.
Receta de lomo de cerdo ahumado con hierbas
Preparación:
- Hierve el agua con sal de curación y, a continuación, déjala enfriar por completo.
- Corta el lomo por la mitad e inyéctalo bien con la salmuera de curación fría para distribuir uniformemente la humedad y el aroma.
- Pasa la carne a un recipiente alto y añade el enebro, las semillas de mostaza, la nuez moscada y las hojas de laurel; después cúbrelo todo con la salmuera.
- Deja el recipiente en el frigorífico un mínimo de 7 días.
- Tras el curado, saca el lomo y sécalo bien.
- Mezcla ambas partes del condimento DUO MASŁO con la pimienta y, a continuación, cubre toda la carne con la mezcla preparada.
- Coloca el lomo en ganchos para ahumador y déjalo 24 horas en un lugar fresco para que se seque bien.
- Ahúma a 45–55°C durante unas 3–4 horas, hasta que la carne adquiera un color dorado-marrón. Para ahumar, recomendamos virutas de haya y aliso.
- A continuación, calienta agua en una olla a 70°C, introduce la carne y cuece a esa temperatura hasta que alcance 63–65°C en el centro.
- Una vez alcanzada la temperatura objetivo, pasa el lomo a agua fría durante unos 15 minutos para “templar” la carne (cerrar los poros).
¡Buen provecho! ...¡porque lo casero es mejor!
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