El ruibarbo es uno de los ingredientes de temporada más agradecidos para las conservas caseras. Su agradable punto ácido equilibra de maravilla la dulzura del azúcar, dando una confitura fresca y con carácter. La pectina de Browin te ayuda a conseguir la textura densa adecuada sin cocciones largas, de modo que la confitura conserva su bonito color y el aroma natural del ruibarbo. Una forma sencilla de atrapar el sabor de la primavera en tarros y disfrutarlo todo el año.
Receta de confitura de ruibarbo
Preparación:
- Lava el ruibarbo, recorta los extremos y corta los tallos en trozos de aprox. 1-2 cm. No hace falta pelarlo si la piel es fina y bonita: aportará color a la confitura.
- Mezcla el ruibarbo con el azúcar y déjalo reposar 30-60 minutos para que suelte su jugo.
- Pásalo a una olla grande de fondo grueso. Cuece a fuego bajo hasta que empiece a deshacerse. Remueve de vez en cuando para que no se pegue.
- Añade la Pectina para mermeladas al ruibarbo caliente sin dejar de remover. Sigue removiendo y lleva a ebullición.
- Vierte la mermelada caliente en tarros limpios, escaldados con agua hirviendo; colócalos boca abajo o somételos a pasteurización durante 25 minutos.
- La gelificación final se apreciará pasadas unas 24 horas; para comprobar la textura durante la cocción, puedes hacer la prueba del "plato frío": sobre un plato bien frío (previamente metido unos minutos en el congelador) vierte aproximadamente 1 cucharadita de mermelada y déjala enfriar o métela 2 minutos en la nevera.
Vinicultura