Según la madurez y el color de las fresas, de estas deliciosas y aromáticas frutas podemos obtener distintos tipos de vino. Las de color rojo oscuro son ideales para elaborar vinos de postre, mientras que las fresas claras y bien maduras permiten obtener vinos ligeros y dulces. La receta de vino de fresa no es complicada. Sin embargo, si queremos obtener sabores más refinados, resulta ideal esta receta de vino de fresa con la adición de zumo de saúco negro. Este zumo tiene un color intenso y un sabor ligeramente astringente, por lo que equilibra a la perfección la dulzura del jugo de las frutas.
Receta de vino casero de fresa y saúco negro
Preparación:
Lava y enjuaga a fondo el recipiente de fermentación con Pirosiarczyn Turbo o percarbonato de sodio - Oxi Turbo. Lava las frutas maduras y sanas, sécalas y retira los pedúnculos, luego pásalas al recipiente de fermentación y aplástalas ligeramente. Añade el jarabe de azúcar (con 0,5 kg de azúcar y 1 L de agua), la levadura enológica y Pektoenzym. Mezcla todo y deja fermentar en la pulpa durante 3 días. Pasado ese tiempo, separa el zumo y viértelo en la damajuana; añade la infusión de té, la infusión de flores de saúco preparada el día anterior en 1 L de agua caliente, la segunda porción de jarabe de azúcar (con 1,5 g de azúcar y 2 L de agua) y el nutriente para levadura. Cubre la damajuana con un tapón con tubo de fermentación. Continúa la fermentación al menos 4 semanas más. Tras ese periodo, realiza otro trasiego, separándolo del sedimento formado. Si es necesario, endulza ligeramente el mosto y continúa la fermentación. Deja hasta que finalice completamente la fermentación y se aclare. A los tres meses, el vino está listo para su consumo.
Vinicultura