El vino casero no es solo una idea para aprovechar la fruta. Seguramente a ti y a tus seres queridos también os gustarán las bebidas elaboradas con verduras. Un ejemplo de vino de verduras es el vino de calabaza, que es extremadamente sencillo de preparar. La receta de vino de calabaza es para todos — incluso para quienes no tienen mucha experiencia. El mejor perfil de sabor lo adquiere con el tiempo, por lo que hay que ser paciente durante su elaboración. Si quieres preparar vino de calabaza, basta con que sigas nuestros consejos.
Receta de vino casero de calabaza — semidulce
Preparación:
Lavar la calabaza, pelarla (se puede dejar parte de la piel) y trocearla (sin triturarla hasta hacer puré). Introducir la calabaza en el contenedor de fermentación y verter 2 litros de agua hirviendo. Tras enfriar, añadir Pektoenzym y Kwasomix, mezclar todo bien y dejar reposar toda la noche tapado. Al día siguiente, añadir la primera porción de jarabe de azúcar (1,5 kg de azúcar + 1 l de agua), el nutriente (nº 1) y la levadura enológica elegida. Cubrir el recipiente, colocar un tubo de fermentación y dejar fermentar durante 4-6 días, mezclando de vez en cuando. Transcurrido ese tiempo, colar (exprimir) el mosto parcialmente fermentado, añadir la segunda porción de jarabe (0,6 kg de azúcar + 0,5 l de agua) y el nutriente (nº 2). Continuar la fermentación. Cuando esta termine (tras aproximadamente 3 semanas), trasvasar el vino separándolo de las lías. Añadir 1 vaso de té negro, ajustar el dulzor del vino añadiendo un poco de azúcar o miel y dejar terminar de fermentar en una damajuana irrompible de 10 L, durante 2-3 meses en un lugar fresco. Pasado este tiempo, volver a trasvasar el vino separándolo de las lías y embotellarlo. El vino está excelente al cabo de un año.
Vinicultura