El sorbete de mango es la manera ideal de disfrutar un momento de frescura frutal. El mango jugoso, ligeramente helado y servido en forma de sorbete ligero, es perfecto como postre después de la comida, un tentempié dulce durante el día o un toque refrescante en reuniones veraniegas. Esta receta sencilla y rápida te permitirá preparar en pocos minutos un postre saludable, lleno de sabor natural y de un aroma exótico.
Receta de sorbete de mango
Preparación:
ATENCIÓN: Como mínimo 8 horas antes de preparar el sorbete (y, mejor aún, el día anterior), lava bien el bol refrigerante de la heladera, sécalo por completo y colócalo en el congelador.
- Enfría bien todos los ingredientes necesarios en el frigorífico durante la noche, pero evita que se congelen.
- Lava el agitador y el eje del agitador y móntalos según el esquema del manual de instrucciones.
- Saca el bol refrigerante del congelador, colócalo en el inserto estabilizador y este dentro de la carcasa.
- Coloca arriba la tapa junto con la unidad de mezcla montada, el eje y el agitador.
- Saca del frigorífico la pulpa de mango* bien fría, añade el zumo de limón o de lima y mezcla bien, de modo que todo tenga una consistencia homogénea.
- Conecta el aparato a la corriente, pulsa Start y, por la abertura situada en la tapa, vierte toda la mezcla preparada y déjala en el interior de la máquina durante aprox. 30-40 minutos.
- Transcurrido ese tiempo, apaga el aparato, desmonta la tapa y el eje, y reparte el sorbete listo en cuencos con ayuda de una espátula de silicona.
- Decora todo con sirope de agave y hojas de menta fresca.
¿Cómo hacer pulpa de mango casera? (850 ml de pulpa = 4 - 5 mangos grandes (350 - 400 g cada uno)
- Lava el mango, córtalo a lo largo del hueso y separa las “mejillas”.
- Pela el mango y extrae la pulpa con una cuchara.
- Pasa la pulpa extraída a la batidora.
- Tritura hasta obtener una pulpa lisa.
- ¡Listo! Úsala de inmediato o consérvala en el frigorífico un máximo de 2–3 días.
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