La salsa de tomate es una idea perfecta para conservas de otoño y para una comida rápida. La salsa ya lista, a base de tomates y verduras, puedes utilizarla con todo tipo de pastas, arroz, así como salsa para sándwiches o pizza. Descubre cómo hacer salsa de tomate para tarros y disfruta de su sabor, ¡seguro que no echarás de menos las salsas disponibles en las estanterías de las tiendas!
Receta de salsa de tomate para tarros
Preparación:
Pela las zanahorias y córtalas en cubos medianos. Calienta el aceite en una olla. Añade la zanahoria y sofríe ligeramente. Agrega la cebolla cortada en cubos. Sofríe hasta que se dore. Lava los pimientos, retírales el pedúnculo y las semillas, y corta la pulpa en cubos. Añade el pimiento a la olla y cocina hasta que se ablande. Pela los tomates, retira las partes duras del centro, córtalos en cuartos y añádelos a las verduras sofritas. Tapa la olla y deja 15 minutos. Tras ese tiempo, los tomates deberían soltar su jugo y el conjunto debería empezar a hervir. Deja que la salsa siga cociéndose tapada. Para que la salsa alcance la consistencia ideal, esto llevará un mínimo de 2 horas. Pasado ese tiempo, remueve la salsa y añade el ajo prensado y todas las especias, el azúcar y el aceite. Deja cocer la salsa 10 minutos más. Prueba la salsa y, si es necesario, ajusta el sazón a tu gusto. Retira la salsa del fuego y, a continuación, tritúrala con batidora. Si quieres eliminar las semillas de la salsa, en el siguiente paso pásala por un pasapurés. Vierte la salsa lista en tarros esterilizados. Ciérralos bien y somételos a pasteurización. Con las cantidades indicadas de verduras obtendrás salsa para unos 15 tarros de 300 ml.
Vinicultura