La mermelada casera de guindas es el sabor del verano encerrado en un tarro: ligeramente ácida, intensamente afrutada e ideal para crepes, tostadas o para el té. Cuando la cocina huele a guindas, está claro que la temporada está en pleno apogeo. ¡También es el momento perfecto para preparar provisiones para el invierno!
Receta de mermelada de guindas:
Preparación:
- Lava y deshuesa las guindas, luego colócalas en una olla y llévalas lentamente a ebullición.
- Mezcla el azúcar con el contenido de un paquete de Pectina para mermeladas, y a continuación añade esta mezcla a las guindas calientes.
- Removiendo constantemente, lleva a ebullición. Puedes retirar la espuma formada o reducirla añadiendo media cucharadita de aceite vegetal.
- Vierte la mermelada caliente en tarros limpios, escaldados con agua caliente, colócalos boca abajo o somételos a pasteurización durante 25 minutos.
- El efecto final de la gelificación se observará solo tras unas 24 horas; por ello, para comprobar la consistencia de la mermelada durante la cocción, puedes hacer la prueba del "platito frío", es decir, vierte aproximadamente 1 cucharadita de mermelada sobre un platito bien frío (previamente colocado durante varios minutos en el congelador) y déjala enfriar o ponla 2 minutos en el frigorífico.
¡Buen provecho! ...porque lo casero es mejor!
Vinicultura