El kimchi con manzana es una variación frutal y algo más suave del clásico manjar coreano. Gracias al aporte de la manzana, el picante de las verduras fermentadas se equilibra con una sutil dulzura y la frescura de la fruta, lo que aporta un carácter más equilibrado y refrescante. Es una receta ideal para quienes disfrutan experimentando con recetas tradicionales y buscan una versión algo más ligera de este popular fermentado. Funciona de maravilla como acompañamiento de platos de arroz, a la parrilla o simplemente como un snack saludable.
Receta de kimchi picante con manzana
Preparación:
- Corta la col china por la mitad, vuelve a cortar cada mitad a la mitad y cada una de esas partes otra vez por la mitad. Luego pica la col en trozos de aprox. 5 cm de largo.
- Pasa la col cortada a un bol y enjuágala con agua.
- Escurre el agua y añade 2 buenas puñadas de sal, sin preocuparte de que el kimchi quede demasiado salado, ya que después enjuagarás la col. Mezcla bien la col salada y déjala reposar al menos 2 horas (puedes prensarla, por ejemplo, con un platillo con peso).
- Durante este tiempo la col se ablandará y soltará jugo. Mientras tanto, puedes preparar una papilla de arroz. Servirá para preparar la pasta con la que untarás las verduras.
- Vierte 180 ml de agua en un cazo, añade la harina de arroz y el azúcar. Mezcla bien y calienta, removiendo de vez en cuando, hasta obtener una papilla espesa. Para mezclar va muy bien un batidor de varillas o una espátula de silicona.
- Deja enfriar la papilla espesa.
- Corta la zanahoria, el rábano y la manzana en bastoncitos finos de unos 5 cm de largo. Corta la cebolla en pluma. Pela el ajo y pícalo fino. Cuando la col suelte jugo, hay que escurrirlo y luego enjuagar la col y exprimirla bien para quitarle el agua (cuanto mejor escurrida esté, más denso quedará el kimchi).
- Añade a la papilla enfriada la salsa de pescado, el ajo picado y el chile.
- Tritura todo hasta obtener una pasta homogénea y lisa. Puedes usar una batidora de mano convencional.
- Pasa la col, las verduras cortadas y la manzana a un bol grande y frótalas bien con la pasta preparada. Antes de empezar a untar la pasta, conviene ponerse guantes de goma: te protegerán del escozor y del olor intenso, que podría quedarse mucho tiempo en las manos.
- Pasa luego las verduras así preparadas a un recipiente limpio en el que realizarás la fermentación. En Corea es popular hacer kimchi en recipientes de plástico; nosotros recomendamos usar un tarro para fermentar con tubo de fermentación. Al traspasar las verduras conviene prensarlas bien, para no dejar aire entre ellas. También hay que dejar un poco de espacio libre en el recipiente; en el caso de un tarro, deberían ser aprox. 5 cm por debajo de la tapa. Durante la fermentación se liberarán gases, así que si llenas el tarro hasta la misma tapa, puede que el líquido sea expulsado a través del tubo de fermentación y se derrame fuera del tarro.
- Coloca el tubo de fermentación en la tapa, llénalo hasta la mitad con agua y deja todo reposar al menos dos días. La fermentación debe realizarse a temperatura ambiente. Tras el segundo día puedes probar si el sabor ya te resulta adecuado. Con el tiempo las verduras se irán ablandando y el kimchi se volverá cada vez más ácido. En boca puede dar la sensación de estar ligeramente 'gaseado'.
- Una vez finalizada la fermentación, puedes pasar el kimchi a tarritos más pequeños y conservarlo en el frigorífico.
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