Salud en el plato es el lema que deberíamos seguir a diario al planificar una dieta variada. Entre los platos, aperitivos y bebidas que fortalecen nuestro organismo no debería faltar el fermento de remolacha, que influye positivamente en nuestra salud. El fermento de remolacha tiene un sabor y aroma ácidos característicos; es ideal tanto para beber directamente como para cocinar, por ejemplo, barszcz rojo. Además de sus propiedades saludables, el fermento tiene otra ventaja: ¡prepararlo es muy sencillo! ¡Descubre cómo hacer fermento de remolacha según nuestra receta! Más información sobre por qué el fermento de remolacha es saludable la encontrarás en nuestro artículo.
Receta de fermento de remolacha
Preparación:
Escalda un tarro de vidrio con agua hirviendo; debe estar perfectamente limpio, de lo contrario existe riesgo de contaminar el fermento. Lava y pela las remolachas. Córtalas en rodajas gruesas o en cubos. Coloca en el fondo del tarro una pizca de especias y, a continuación, alterna capas de remolacha y especias. Mezcla agua tibia hervida con la sal y vierte sobre las remolachas, presionándolas para eliminar la mayor cantidad posible de aire del tarro. El líquido debe cubrir por completo las remolachas; si sobresalen por encima de la superficie, añade más agua. ¡Atención! Deja el tarro con la tapa colocada sin apretar para permitir la salida de los gases liberados durante la fermentación.
Deja reposar durante aprox. 7 días en un lugar oscuro y fresco. ¿No tienes tanto tiempo? Si deseas obtener el fermento de remolacha más rápido, añade más ajo o un trozo de corteza de pan de masa madre y coloca el tarro en un lugar cálido, por ejemplo, sobre la encimera de la cocina. Esto reducirá el tiempo de fermentación a 3-4 días.
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