El verano es una estación que todos asociamos con pasar buenos momentos y con actividades favorecidas por el tiempo cálido y soleado. Esta temporada de vacaciones y descanso (en el mejor de los casos) puede ser, entre otras cosas, una ocasión excelente para enriquecer las experiencias culinarias. Conviene aprovechar la abundancia de fruta… y una buena receta.
Uno de los aficionados a las bebidas caseras compartió con nosotros una forma comprobada de encerrar los encantos del verano en un tarro para que se queden con nosotros más tiempo y poder disfrutarlos en una noche de invierno, incluso en Nochebuena. Gracias, señor Bartek. Es una gran idea para calentar los ánimos navideños y agasajar al fatigado Papá Noel con un vasito de algo reconfortante 😉 Al fin y al cabo, él también se merece algo en la vida. Para que sea posible, debes empezar la elaboración ya mismo. No esperes, porque la temporada de fresas está tocando a su fin. Así que es el último momento para poner a macerar este licor de frutas en su versión más completa.
Elaboración:
Rumtopf es fruta macerada en ron.
Su elaboración la empezamos en el apogeo de la temporada de fresas y la terminamos a finales de otoño, añadiendo los últimos trozos de pera y rodajas de piña. La fórmula clásica del Rumtopf contempla: una capa de fruta, una capa de azúcar y ron en cantidad suficiente para cubrir la fruta “tres dedos” por encima.
La fruta debe estar madura y sana, pero no demasiado madura. El ron también debe ser de buena calidad. No hagas trampas, porque podría iniciarse una fermentación indeseada en este caso.
Esta receta prevé el uso de un tarro de 5 L con tapa hermética. para cada ½ kg de fruta añade 250 g de azúcar y ron (al menos 42%) – la cantidad necesaria para cubrir la fruta “tres dedos”.
Lava la fruta. Retira los pedúnculos de las fresas y de las fresas del bosque. Deshuesa las guindas. Escalda los albaricoques y los melocotones, pélalos, pártelos por la mitad y retira los huesos. Parte por la mitad y quítales el hueso a las ciruelas claudias, las ciruelas y los mirabeles. Pela finamente las peras y córtalas en cuartos (sin el corazón). Tras cada relleno, cierra herméticamente el tarro y colócalo en un lugar oscuro – nunca al sol. De vez en cuando agita suavemente el tarro para que el azúcar se disuelva. La fruta debe estar siempre sumergida en el ron; de lo contrario, puede empezar a fermentar. Al terminar de llenar el tarro con fruta, complétalo con ron de manera que cubra la fruta 5-6 cm por encima. Ahora la parte más importante – cierra el tarro herméticamente y OLVÍDATE de él hasta Navidad. Entonces la composición estará madura.
¡Buena suerte!
Vinicultura