Delicado, floral y súper aromático, el sirope de flores de saúco es uno de los sabores más bonitos del inicio del verano. Va de maravilla con agua, té, limonada, postres o cócteles caseros. En esta versión añadimos pectina para que la textura tenga un poco más de cuerpo y resulte más sedosa, pero siga siendo fluida y fácil de servir.
Receta de sirope de flores de saúco con un toque de pectina
Preparación:
- Extiende las flores de saúco sobre periódico o papel y déjalas una o dos horas para que salgan los insectos pequeños. No las enjuagues bajo el grifo, porque así perderán parte de su valioso aroma y polen.
- A continuación, retira la mayor cantidad posible de tallos verdes. Lo más cómodo es hacerlo con unas tijeras, cortando las florecillas y separándolas de las partes más gruesas de las umbelas. Los trozos verdes pueden darle al sirope un ligero amargor.
- Pasa las flores preparadas a un tarro grande.
- Hierve 2 l de agua y déjala reposar unos minutos para que baje un poco la temperatura. Cubre las flores con agua caliente, pero sin que llegue a hervir.
- Tapa el tarro y déjalo en un lugar fresco un mínimo de 12 horas. En ese tiempo, las flores soltarán a la infusión su aroma intenso y característico.
- Pasada la maceración, cuela todo con una bolsa para filtrar licores. Expríme bien las flores para recuperar la mayor cantidad posible de infusión aromática.
- Vierte la infusión en una olla, añade el agua y el azúcar. Calienta a fuego bajo, removiendo, hasta que el azúcar se disuelva por completo. No hiervas el sirope demasiado tiempo.
- Incorpora la pectina al sirope caliente, sin dejar de mezclar enérgicamente. Cocina unos minutos más, hasta que la pectina se integre bien. El sirope debe ganar un poco de cuerpo y quedar más sedoso, pero seguir siendo fluido.
- Vierte el sirope caliente en botellas limpias y escaldadas.
- Coloca las botellas boca abajo y deja que se enfríen por completo.
- Guarda el sirope listo en un lugar fresco y a la sombra.
¡Que aproveche! ...porque lo casero es mejor!
Vinicultura