Vino tinto casero de uva

El vino tinto contiene hasta diez veces más antioxidantes que el vino blanco. El secreto del vino tinto también reside en los compuestos que combaten los radicales libres responsables del envejecimiento de las células. Los flavonoides presentes en el vino tinto protegen contra la aterosclerosis y los coágulos. Contrarrestan la oxidación del colesterol LDL “malo” y cuidan de evitar que las plaquetas se aglutinen, con lo que previenen la formación de trombos y el ictus. Los potentes antioxidantes del vino tinto neutralizan los radicales libres responsables de la cardiopatía coronaria. La presencia de taninos, por su parte, favorece el correcto funcionamiento del aparato digestivo. El vino tinto bebido durante las comidas aumenta la secreción de saliva, la producción de enzimas digestivas y mejora la irrigación. Beber vino tinto (¡con moderación!) es, por tanto, una estupenda manera de prevenir muchas enfermedades. Para saber cómo hacer vino tinto tú mismo, ¡te invitamos a consultar nuestra receta!


Vino tinto casero de uva

Notas

Receta de vino tinto casero de uva

Preparación:

Separa las uvas de las partes verdes, aplástalas ligeramente, añade Pektoenzym, el nutriente y la levadura. Deja todo cubierto durante 3-4 días. Pasado ese tiempo, exprime el zumo y pásalo a una damajuana, completando el mosto con sirope de azúcar (agua + azúcar). Deja fermentar. Tras aprox. 3-4 semanas de fermentación, realiza un trasiego y ajusta el sabor del vino. También puedes medir la concentración de azúcar usando un densímetro, ya que a veces el vino requiere un endulzado adicional.

¡Buen provecho! ...¡porque lo casero es mejor!